jueves, 4 de octubre de 2012

EL DESEO DE SER DIOS: Por encima o por debajo de los entresijos del poder y de las influencias de la época en los destinos de la política está y seguirá estando la esencia humana,el valor innegable de los derechos humanos y la libertad. Desde España los procesos electorales latinoamericanos se ven mejor,tal vez como si asistiéramos a un espectáculo taurino y estuviésemos en las gradas observando. Se acerca el domingo y en él en las urnas Venezuela decidirá el proyecto político que la regirá en los próximos años,entre un Capriles arrollador y tecnócrata y un militar populista,de amplia raigambre social que lleva más de una década decidiendo los destinos de esa gran nación. Por ser cubano,lo que define el mito de cercanía y compromiso con nuestros hermanos,tal vez no debiera opinar,pero la fiesta de pueblo y euforia que eleva en los últimos días a Caracas a la categoría de democracia plus ultra me impulsa a decir lo que pienso,sin rodeos. Chávez sin dudas se merece la victoria,porque ha cambiado las formas del poder dirigiendo los recursos petroleros a solucionar males históricos de su pueblo,además de involucrar a las clases otrora marginadas en el proyecto nacional bolivariano. Capriles también merece ganar pues encierra la aspiración de la pujante clase media por desarrollar las estructuras empresariales y hacer con el aporte de todos una nación próspera y moderna. Si tuviese que votar,lo haría por ambos.Una dificultad del proyecto de las democracias modernas es que el proceso electoral sea como una batalla de gladiadores en la que los contrincantes se desgastan inútilmente probando su fuerza,mientras la libertad de la gente es manipulada y desviada a uno u otro rumbo,escamoteándoles la posibilidad de decidir con conocimiento de causa.Pero,imperfecta o no,merece la pena ejercerla y perfeccionar sus mecanismos. Espero con ansiedad conocer los resultados y que los perdedores,cualesquiera que sean,sepan respetar las leyes del juego y la decisión popular ejercida con rigor y justicia. Un pais se construye con decoro,sino no vale la pena ningún esfuerzo.

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