jueves, 28 de agosto de 2014

Elogio del diablo y otras circunstancias.

Bendito sea el diablo en su lujuria/que de la culpa y del pecado nos aleja/pues él no juzga,vive/y erige la mansión y la savia,el golpe y el susurro. Benditos sus arcanos que iluminan/los pasadizos que de cualquier forma/hemos de recorrer juntos o sin él /prestos a que nos juzgue el severo señor del prometido cielo / o nos lleve el abismo y nos descubra/toda su fantasmagórica armonía. Si algo nos falta desde el primer día en que abrimos los ojos/es la frágil y costosa libertad/que si Dios nos esconde sus placeres/pues al Diablo y con su infierno nos vamos/a tratar de ser libres aunque nos cueste ésta y todas las vidas por vivir.

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